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Ataw Allpa & DJ Nirso

Quito, Ecuador

Fav Tracks:

  • Amazonora
  • Candirú
  • Fora Temer
5400

Sonora Post Digital

Ataw Allpa & DJ Nirso

(2018)

por: Fernando Vásquez Rivadeneira

20.Sep.2018

Díaz Ricaurte nació en el seno de una familia de músicos colombianos, por parte de padre, quien inoculó en él, una gran pasión por la música alegre. Se lamenta de que en su natal Ecuador, la mayoría de sus amigos, cuando jóvenes, encontraban satisfacción únicamente en tocar covers de Charly García, o cosas por el estilo; razón que le anima a alejarse de su tierra y buscar en otros lugares del continente, gente que esté interesada en sonoridades menos alienadas por los polos de cultura comercial latina; en este caso, al norte, por el México influido fuertemente por Estados Unidos, y en el sur, por una Argentina cuyo eurocentrismo le empuja incluso a negar en más de una ocasión el ser parte de América Latina.

 

Gracias a esto, Ataw Allpa se da cuenta en su trayecto, que sus raíces culturales, y además, las de la gente que nació en su mismo territorio, guardan una relación más cercana con las de los pueblos amazónicos de la línea ecuatorial, que con las de los páramos andinos; argumento que le hace concluir que los clichés modernos que han puesto de moda a la música andina, incluso dentro del ámbito electrónico, no nos representan como seres equinocciales.

 

Ésta controversial pero interesante estructura de pensamiento, le lleva a encontrarse con símiles en territorio peruano, y brasileño: En Lima, la cumbia amazónica ha hecho metástasis en casi todos los órganos de su folclore moderno, y por supuesto, en la música electrónica, cuyas minuciosas vertientes evolutivas, le presentarán a Díaz Ricaurte, valiosos elementos humanos que complementarán su búsqueda sonora. Por otra parte, Belem, capital del estado brasileño de Pará, es un lugar en donde también se sienten orgullo intenso de ser seres espiritualmente especiales por haber nacido sobre la línea ecuatorial; razón suficiente para que Díaz termine de diagramar aquí, un triángulo con elementos endémicos de riquísimo contenido, que ve llegar desde Amazonas al Atlántico; arrastrando no solo millones de galones del líquido vital, sino también una avalancha de señas culturales que se proyectan a través de la misma latitud, cortando al continente de manera trasversal, y produciendo un híbrido que nos obliga a regresar a ver a la música alegre de la latitud cero, como la música que mejor se conjuga con nuestra cosmovisión ancestral más pura, o quizá en su eje menos ultrajado.

 

En un plano menos antropológico, DJ Nirso y Ataw Allpa, proponen la sonoridad basada en el ethos Post-Digital, que coloca sus cimientos en la utilización de las mejores herramientas disponibles para cada tarea posible, con la finalidad de superar la estéril discusión de lo analógico versus lo digital, o lo acústico versus lo eléctrico. En contraparte, el dúo prefiere combinar de manera complementaria, todos estos ejes divergentes de su búsqueda, y formar una sola pieza de arte sonoro que conjuga en su centro los timbres equinocciales encontrados desde el Pacífico hasta el Atlántico, lubricado con los deshielos andinos, y un intenso desaire a las emociones de nostalgia.

 

Para tremenda tarea, DJ Nirso, quien además es un sofisticado músico profesional, prescindió de sus guitarras y bajos de excelentes prestaciones sonoras, y prefirió restaurar una vieja guitarra brasileña Giannini, la cual lograría emular sin problemas la sonoridad de la cumbia sicodélica de la Amazonía peruana, la cual basa su distintivo en la pésima calidad de las réplicas de Fender, popularizadas por gente como Enrique Delgado de Los Destellos, por mencionar solamente un ejemplo. Giannini es una marca muy popular en Brasil, justamente por sus precios bajos, y gran distribución en las primeras décadas del siglo XX. Inspirados, además, en las guitarradas paraenses, el dúo le imprime a este álbum, una intensa personalidad en el eje de lo eléctrico.

 

Aunque en el track de apertura, así como en el resto del disco los protagonistas son los acordeones de Díaz Ricaurte, la guitarra eléctrica salta a la palestra con mucha claridad desde el segundo track, “La Gordita”, una cumbia up-tempo que nos da garantías suficientes para seguir escuchando la placa con suma atención.  “Amazonora”, el tercer track, incrementa aún más el protagonismo de este guitarreo sicodélico, con una spring reverb de perfecta dimensión corta y sublime staccato.

 

La síntesis, cuota electrónica de la pirámide en cuestión, está a cargo de la genuina polifonía analógica a cuatro voces del laureado DSI Tetra, de Dave Smith Instruments, que conectado vía MIDI al acordeón diatónico Roland FR18 de Díaz, produce articulaciones y fraseos muy interesantes en las líneas melódicas y leads. Por su parte, en la cara digital de la moneda, está el Novation Nova, que no es sino una versión reducida del Super Nova: Un sintetizador de arquitectura digital, famoso por ser precursor de la música Trance, y encargado en este álbum de generar los particulares timbres y arpegiadores al más puro estilo del mítico Sahiro, incrementando así, aún más, la vibra de banda sudaca pobre de inicios de los 90’s. 

 

Aunque en los comienzos, se habían propuesto hacer un set en vivo solamente con el ordenador, DJ Nirso y Ataw Allpa terminaron por agregar a la receta, instrumentos acústicos de timbres peculiares y bien seleccionados, que empujan a regresar el oído a esas particularidades equinocciales de las cuales nos habla Díaz cuando se explaya en referencia al mensaje más allá de la música. En este intento, el ecuatoriano, se descuelga el Roland MIDI y prefiere utilizar su acordeón Honner Corona II fabricado en 1978, al cual su primer dueño le hubo recortado las lengüetas para darle un efecto de chorus análogo, y que Díaz aprovecha para evocar la sonoridad del Forró; un conjunto de ritmos propios de esta zona ecuatorial del Atlántico. Aunque en el disco se ejecutan líneas de cumbia maciza con este acordeón, Ataw Allpa se da cuenta que el registro ocupado en el Forró, ha hecho que la madera de su Honner Corona resuene armónicamente en tesituras inadecuadas, en teoría, pero que, en la práctica, alimentan la sensación de hibridación de manera casi perfecta, por tanto, el eje de lo acústico,

queda cubierto también.

 

Aunque el dúo brasileño – ecuatoriano no acuñó el término Post-Digital, se lo adjudica de elegante manera en la totalidad de este material, que a simple pasada, podría no llamar la atención, mimetizándose con la ola de clichés andinos de moda, de los cuáles Díaz Ricaurte mismo, dice querer alejarse con vehemencia. Es irónico, pero gracias a esta profundidad en la perspectiva de su travesía, la placa termina cobrando mayor trascendencia, pues no solo existe la intención de recuperar esta cosmovisión transversal, sino que lo logra, por el simple gran factor de poner cuidado en los detalles.

 

Grabado y mezclado en su totalidad por sus compositores, la placa finalmente viaja a los estudios de Tribilín Sound (Delatron, Terror Negro Records, Dengue Dengue Dengue) en Lima, para su proceso de masterización y remixeo. La colaboración con el colectivo audiovisual de trascendente trayectoria en el noreste de Brasil: Uaná System, (Gang Do Electro) en el track “Fora Temer”, le da un especial peso político al disco, pues en este se destaca un sample de una manifestación en contra del golpe de estado que puso en el poder a Michel Temer, y con el cual, el artista pretende censurar al fascista activismo de red social, que de manera infiltrada entre los movimientos tanto de izquierda y de derecha, pone en el terreno de juego al estado policial, y permite así perseguir y acallar los pensamientos divergentes, con los que Ataw Allpa y Nirso se identifican.

 

Aunque de avanzado alcance conceptual, Sonora Post Digital, termina para mí, mereciendo una mejor factura en términos de ingeniería de sonido, que si bien cumple y satisface, no termina de erizarme los cabellos de la espalda. A pesar de eso, lo recomiendo altamente, y vaticino desde ya, un gran puñado de nuevos seguidores para este exquisito dúo interoceánico. Estaremos siguiendo con detenimiento sus próximas pisadas.