A0690268739 16

Kananki

Quito, Ecuador

Fav Tracks:

  • Rondador
  • Andes
  • Yachag
6500

Kananki

Kananki

(2018)

por: Andres Vargas

15.Aug.2018

Las residencias artísticas son un proceso cada vez más habitual en Ecuador. Diferentes instituciones han empezado a impulsar creadores para que generen obras que reflexionen sobre discursos y temáticas consideradas relevantes a la coyuntura histórica de la región.  Comunidad, tecnología aplicada al arte, comunicación, conocimientos ancestrales e identidad son, por moda o por genuino interés, las bases recurrentes sobre las cuales operan dichos patronatos. Del mar de entregas que brotan de estos ejercicios de creación, Kanaki se distingue por ofrecer material intrépido y fresco, pensando lateralmente a la ya repetitiva formula que remacha un bombo profundo (comúnmente marcando cuatro cuartos) a una quena o un charango que elabora melodías pentáfonas para cumplir con la cuota de regionalismo utilitario que se ha ido labrando entre los músicos del panorama andino. Kananki fue concebido durante la residencia artística rural de creación musical colectiva y paisaje sonoro "Cabañas Oscilantes". La Quinta Pujinostro en Pujií, Ecuador, reunió durante varios días artistas de Colombia, Argentina, Perú, Ecuador y México para amparar la creación conjunta del disco. El planteamiento central funcionó en torno al intercambio cultural que se generó en el lugar.

 

Sorprende en primera instancia, que un disco elaborado entre varios autores logre mantener coherencia y unidad de principio a fin. Encuentro, en este sentido, tres actores fundamentales; la mezcla, la experiencia de los músicos involucrados y la dirección musical. La mezcla, realizada por Martín Mantilla, uniformiza la paleta de colores y espacios, esto facilita que el disco se escuche de principio a fin. A esto se suma la experiencia de músicos y artistas (Natalia Montoya, Luis Umberto Conejo Amaguaña, Rodrigo Gallegos Pinto, Edgar Castellanos Molina, Ivanka Cotrina Fernández, Edgar Castellanos Molina) que plantearon, en meticuloso ejercicio, motivos y arreglos instrumentales que cubren todo el espectro audible sin colisionar entre sí. Ninguno parece buscar protagonismo, los autores quedan detrás de la música, como medio, se puede escuchar que todos trabajan para la obra. La dirección musical, a cargo de Ronald Sánchez, redondea la entrega y gestiona la energía eficientemente. No hay desperdicio, siento que el desarrollo de las ideas tiene una extensión óptima.

 

 

 

Si bien las texturas e instrumentos seleccionados para la obra no son nuevas, el modo en que se exponen y procesan separan a Kananki de discos que utilizan materiales similares. “Cantus VI”, por ejemplo, emplea un vocabulario poco usual en discos de este tipo, la alternación brusca de samples propone una narrativa fragmentada que se resuelve cual rompecabezas en la cabeza de cada escucha. En “Andes”” ocurre algo similar, inicialmente el ritmo se revela como consecuencia de la exposición de varios gestos y samples que articulan entre si abrazados por teclados. Esto me recuerda a los trabajos tempranos de Mount Kimbie, puntualmente al EP “Sketch on Glass” donde sobresalen las rítmicas sincopadas ambiguamente bailables, una paleta de sonidos variada y constantes cambios de ambiente.

 

El disco suma bastantes pasajes interesantes; el ambiente envolvente en “Quilotoatl”, la trama hipnótica de “Rondador” o los espacios bailables de “Yupaychani” configuran un disco que carece de temas de relleno, el escucha puede explorar el disco múltiples veces sin aburrirse. El trabajo es satisfactorio porque electrónica y recursos de la música tradicional dialogan con sobriedad, sencillez y naturalidad. No se nota esfuerzo por agradar a los puristas de la academia o a los amantes de la discoteca alternativa, aunque secciones del disco podrían funcionar en cualquiera de los dos contextos.