Linea coral

Hiato

Guayaquil, Ecuador

Fav Tracks:

  • Escala
  • Flora
5400

Línea Coral

Hiato

(2018)

por: Andres Vargas

19.Jun.2018

Los años 80 fueron una época en la que la experimentación musical estuvo marcada por la introducción de nuevas posibilidades sónicas. La aparición del mundo digital impulsó a los músicos de aquel entonces a diseñar una estética que incluía variables como filtros, resonancias, efectos de distorsión y de tiempo entre otros particulares del mundo electrónico. Esa búsqueda estética se insertó en la memoria colectiva de generaciones posteriores que continuaron desarrollando técnicas y discursos alrededor de teclados, sintetizadores y drum machines. Con el tiempo, los cambios tecnológicos y la nostalgia a finales de los años 2000 el internet presenció la cumbre de bandas como Washed out, Neon Indian o Toro y Moi, exponentes más importantes de lo que se denominó Chillwave.

 

Este género marcado por sonidos Lo-Fi y una relación profunda con los años 80 se extendió más allá de la música para dar origen a lo que ahora denominamos Vaporwave, una corriente artística que inició como sátira al consumo de masas y que hoy por hoy ha ganado un amplio espacio en internet, sumando a su vez propuestas en todo el mundo. Así nos encontramos en Ecuador con Línea Coral, primer álbum de larga duración de Hiato, dúo Guayaquileño integrada por David Rojas y María Beatriz Crespo.

 

El tema de apertura, Escala, inicia con pulsaciones de un sample de Macho Muchacho (reconocida banda ecuatoriana) al que poco a poco y con cuidadoso cálculo se le suman texturas y teclados. No pasa mucho tiempo hasta que la música se apodera del espacio.

Sonidos difusos, teclados que varían en pitch y reverberaciones profundas hacen posible que el disco se funda como tapiz para el ambiente mientras, en paralelo, las melodías demandan la atención del escucha. El resultado termina siendo próximo a la sensación que produce soñar despierto.

 

Una vez introducido al disco la escucha es fluida, saber añadir y substraer elementos es una virtud de la que goza el dúo de productores. Escapar a la redundancia parece ser uno de los retos principales a los que se enfrenta este disco y el estilo en general. He aquí el detalle, el disco es espectralmente homogéneo en casi todo momento, recayendo el peso de la narrativa en el ritmo y la melodía. Algunas melodías tienen mucho espacio entre nota y nota, otras son el resultado de delays dispuestos estratégicamente para hacer una trama melódica, en suma, el álbum termina siendo una colección de melodías que funcionan en diversos espacios que crea Hiato.

 

 

 

El disco de articulaciones fundamentalmente “tecladisticas” ofrece varios pasajes, algunos serenos en canciones como Tai, otros en tonos de aliento y templanza en canciones como Flora, pieza en la que la línea de bajo toma protagonismo para aclarar el paisaje. Aun así, los sonidos mantienen coherencia y siempre comparten genética, y aunque para quien escucha rápidamente esto puede resultar monótono, al revisitar el disco los detalles se hacen presentes; la segunda escucha es en este caso fundamental, es un disco que debe explorarse con calma y de corrido si el escucha quiere implicarse al cien por ciento. 

 

Línea Coral es un trabajo inicial que abre la cortina hacia una propuesta que tiene mucho por explorar. El mundo sónico parece ser infinito, así como sus posibilidades metodológicas. El estilo sobrio e introspectivo que empieza a identificar al dúo guayaquileño es bastante atractivo y tiene suficiente margen para experimentar mucho más en próximas entregas que sin duda espero poder escuchar.